
La arquitecta Marta Morato Costa, diseñadora de la nueva sede de Google y la renovación del icónico Flatiron, defiende la sostenibilidad a través de la recuperación de edificios históricos. Para ella, no hay nada más sostenible que recuperar lo que ya existe, idea que surge de su infancia en la zona vieja de Compostela.
Crecer en un entorno con un rico patrimonio histórico inculcó en Marta Morato un profundo interés por la preservación de la memoria y la historia de los lugares. Esto se refleja en su trabajo, donde busca combinar la innovación arquitectónica con el respeto por el pasado.
La renovación del Flatiron es un ejemplo notable de su enfoque. Este edificio icónico, con su distintiva forma triangular, ha sido transformado sin perder su esencia. La intervención de Marta Morato busca actualizar el espacio sin sacrificar su valor histórico, demostrando que la sostenibilidad y la modernidad pueden coexistir.
La pregunta que surge es, ¿cómo podemos aplicar este enfoque en nuestra propia región? La costa gallega, con su rica historia y arquitectura, ofrece un escenario ideal para la aplicación de estos principios. La recuperación de edificios históricos no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental sino también a la preservación de la identidad cultural.
En un momento en que el cambio climático y la conservación del patrimonio son temas de gran relevancia, la visión de Marta Morato Costa nos invita a reflexionar sobre nuestro propio legado arquitectónico y cómo podemos protegerlo para las generaciones futuras. ¿Qué ejemplo seguiremos: el de la innovación sin raíces o el de la sostenibilidad con memoria?
