La escena fue de una crudeza inusitada. Flavio Cobolli rompió en lágrimas, un llanto desconsolado que contagió de emoción a todos los que estaban disfrutando con el epílogo de una de las semifinales del ATP 500 de Múnich. El público, algo desencantado por la derrota del referente local, número 3 del mundo y defensor del título, Alexander Zverev, empatizó con el hombre que lo borró de la cancha con un certero 6-3 y 6-3, en apenas una hora y nueve minutos. Ese hombre, Cobolli, que por primera vez en su carrera le ganó a un rival del top 5, lloraba sin parar.

Las lágrimas del tenista nacido en Florencia tenían una razón mucho más profunda que la de un simple triunfo en un partido: eran por Mattia Maselli, promesa de 13 años del Parioli Tennis Club -el lugar donde Cobolli se formó en el arte de las raquetas-, que murió ayer. “Cada punto que juegue, cada pelota que toque, cada paso que dé, pensaré en ti. La escuela de tenis nunca será la misma sin ti, pero te juro que nunca serás olvidado”, escribió Cobolli en su cuenta de Instagram este viernes, enterado de la trágica noticia, luego de su triunfo ante el checo Vit Kopriva.

Flavio Cobolli jugará la final de Múnich este domingo

En ese drama, en la pérdida de un alma tan joven radicaba el desconsuelo del número 16 del ranking (13° el mes pasado) y ganador de la Copa Davis el año pasado, que este domingo disputará la final sobre el polvo de ladrillo bávaro ante el estadounidense Ben Shelton (número 6 del mundo), que venció por 6-3 y 6-4 al eslovaco Alex Molcan en la otra semifinal.

Zverev sacó match point abajo y tras la devolución del italiano, enganchó la pelota y perdió el partido. Cobolli hizo un gesto de celebración, señaló al cielo y fue a saludar a su rival. Tras estrechar la mano del umpire (el francés Manuel Absolu), fue al centro de la cancha a retribuir el afecto del público local, pero fue entonces cuando se tomó el rostro y comenzó su desahogo. Entonces, a puro llanto, se dirigió a su asiento y se cubrió con una toalla. Nada pudo hacer contra el dolor.

“Con gran dolor, todo el Parioli Tennis Club envía sus condolencias a la familia Maselli. Mattia, pequeña gran atleta, permanecerá en nuestros corazones para siempre”, escribió el club romano en su cuenta de Instagram, acompañado por una foto del niño fallecido.

Pasado el shock, aunque todavía evidentemente conmocionado, Cobolli destacó el valor de este triunfo: “Fue uno de los mejores partidos de mi carrera contra uno de mis mejores amigos en el circuito. Es un tipo realmente bueno y tengo buena relación con todos en su equipo, así que fue un poco difícil jugar contra él, pero hoy creo que he jugado uno de mis mejores partidos y estoy muy contento con mi actuación”. El italiano, de 23 años, suma tres títulos en su carrera; en febrero último, fue campeón del ATP 500 de Acapulco.

Frente a Zverev, que este viernes había eliminado al argentino Francisco Cerúndolo en los cuartos de final, Cobolli tuvo una actuación sobresaliente en todos los aspectos del juego, conectando 32 tiros ganadores y cediendo únicamente ocho puntos con el primer saque (tuvo un 75% de efectividad). Además, le rompió cuatro veces el servicio al jugador nacido en Hamburgo. Con su triunfo, se encumbró como el tercer jugador de la temporada en alcanzar finales del ATP Tour tanto en polvo de ladrillo como en cancha dura, uniéndose a los dominadores del circuito, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.

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