
Mientras Cositorto Novelli lanzaba su polémica criptomoneda $LIBRA, su equipo ya trabajaba a full en la organización de un segundo Tech Forum que prometía ser aún más grande y exclusivo que el primero. El evento, que tenía como objetivo consolidar la marca del trader más allá de las fronteras argentinas, había logrado asegurar las sedes y estaba en plena fase de promoción cuando estalló el escándalo que terminó con todos los planes.
La segunda edición del foro tecnológico no solo iba a ser más ambiciosa en términos de producción, sino que también duplicaría los precios de entrada respecto al evento anterior. La estrategia apuntaba a posicionar la marca Novelli en mercados internacionales, con planes concretos de expansión hacia Paraguay y Europa, aprovechando el momentum que había generado su primer encuentro.
Lo que más llamó la atención fue la lista de invitados que se estaba armando para esta nueva cita. Según trascendió, el vocero presidencial Manuel Adorni figuraba entre los speakers confirmados, lo que hubiera significado un nuevo puente directo entre el mundo cripto de Novelli y la Casa Rosada. Esta conexión no era casualidad, considerando el recorrido que había hecho el trader desde reuniones casi marginales hasta lograr acceso al poder.
El proyecto del segundo Tech Forum refleja cómo Novelli había logrado construir una red de contactos que le permitía moverse entre la tecnología, las finanzas y la política con una facilidad sorprendente. Las sedes ya estaban pagas y la maquinaria promocional en marcha cuando todo se vino abajo por el escándalo de la criptomoneda.
¿Hasta qué punto los eventos tech se han convertido en una plataforma para legitimar proyectos financieros riesgosos, o realmente representan espacios genuinos de innovación y conocimiento?
